Quería escribir esto porque siento que es importante que sepas cada cosa que pasa por mi mente.
Primero que nada, quiero agradecerte. Desde que vine a este país yo no tenía inspiración para vivir. Después de que te conocí, tu sonrisa y tus pláticas a diario cambiaron mi vida por completo.
Me diste una razón para estar aquí, para trabajar, para estar feliz.
A pesar de todos los momentos súper difíciles para mí, me mantuve luchando por tu amor. Te puse mi vida e hice hasta lo imposible por estar contigo.
Le pedí a Dios, arrodillado en una iglesia, que por favor no te fueras de mi vida. Con lágrimas en mis ojos y completamente rendido.
Diosito respondió, y gracias a Él estás a mi lado.
Por eso quería pedirle perdón a Dios por no saber valorar ese regalo tan preciado que me dio en uno de los momentos más difíciles de mi vida.
Y pedirte perdón a ti, por hacerte sentir de esta manera.
En este momento estamos en otra etapa de nuestra relación, y quiero hacer lo que esté a mi alcance para demostrarte que sí quiero estar contigo, y que lo que siento por ti y por nuestra familia es real.
Puedo decir mucho en palabras, pero solo los actos hablan por mí.
Nuestra familia
Te amo profundamente, y aunque me cueste recuperar tu amor, voy a hacer todo lo que sea necesario para demostrarte que vales todo el mundo entero.